UCOM MHE 31-03-2026.- La gestión 2025 del sector energético cerró con un panorama de transición marcado por profundas debilidades estructurales. Sin embargo, hacia el final del año, la nueva administración de Gobierno implementó medidas de estabilización orientadas a eliminar subsidios y avanzar en la diversificación energética, con el desafío de garantizar la sostenibilidad energética y financiera a mediano y largo plazo.
En el marco de la Audiencia de Rendición Pública de Cuentas Final 2025, el ministro de Hidrocarburos y Energías, Mauricio Medinaceli, presentó un informe sobre las actividades desarrolladas en el ámbito energético, que abarca hidrocarburos, electricidad, energías alternativas y renovables, energía nuclear, hidrógeno y recursos evaporíticos, en el marco de la normativa del sector.
En el acto también participaron los viceministros de Exploración y Explotación de Recursos Energéticos, Caleb Montes; de Industrialización, Comercialización, Transporte y Almacenaje de Hidrocarburos, Tatiana Genuzio; Planificación y Desarrollo Energético, Javier Rivero; de Energías Alternativas, Luis Osorio, y de Electricidad y Energías Renovables, Marcelo Blanco. Además, la actividad contó con la presencia de representantes de la organizaciones sociales e instituciones representativas de la sociedad civil.

La gestión 2025 del sector energético en Bolivia estuvo marcada por una profunda crisis estructural, caracterizada por la caída en la producción de hidrocarburos, la reducción de reservas de gas y una creciente dependencia de la importación de combustibles. Este escenario evidenció la necesidad urgente de encarar reformas estructurales y avanzar hacia la diversificación de la matriz energética.
En el ámbito eléctrico, el país mantiene una alta dependencia de la generación termoeléctrica a gas, en un contexto de limitaciones como la falta de incentivos para energías renovables, baja confianza para la inversión privada y una capacidad restringida para incorporar nuevas fuentes limpias. A pesar de ello, la cobertura eléctrica alcanzó el 90,2% a nivel nacional, con un 98,2% en áreas urbanas y 74,7% en zonas rurales.
En hidrocarburos, la producción se situó por debajo de las metas previstas, con 27,34 millones de metros cúbicos día (MMmcd) de gas natural y 23,26 miles de barriles por día (MBPD) de líquidos. Asimismo, la recaudación alcanzó los $us 263,55 millones, equivalente al 70,3% de lo proyectado. Esta situación responde, entre otros factores, a la falta de inversión en exploración, el peso de las subvenciones y cambios en los mercados internacionales. No obstante, se avanzó en la gestión de contratos petroleros que viabilizan más de $us 1.240 millones en inversión.
Uno de los ejes centrales de la gestión fue la comercialización de combustibles, donde se identificaron problemas como altos costos de importación, subvenciones elevadas y contrabando. En respuesta, se implementaron medidas como la eliminación progresiva de subsidios, ajustes de precios y mejoras en el control de calidad. Estas acciones permitieron reducir el contrabando en aproximadamente un 40%, mejorar el abastecimiento y generar un ahorro estimado de $us 10 millones por día.
En cuanto a energías alternativas y recursos estratégicos, se registraron avances en el área nuclear con la atención a más de 106.000 pacientes, aunque persisten problemas técnicos en proyectos clave. En hidrógeno, aún no existe un marco normativo ni financiamiento adecuado. En el sector del litio, la producción continúa limitada, con una baja utilización de la capacidad instalada.
En planificación energética, se evidencian debilidades como la falta de información detallada y una visión de largo plazo; sin embargo, se avanzó en la elaboración de la Contribución Nacionalmente Determinada (CND 3.0) para el periodo 2026–2035 y en la implementación de un sistema de información energética.
En el ámbito económico, YPFB reportó ingresos por Bs 57.461 millones y una utilidad de Bs 2.513 millones, mientras que ENDE alcanzó ingresos de Bs 10.220 millones y utilidades de Bs 3.163 millones. No obstante, algunas empresas presentan pérdidas, reflejando problemas estructurales en el sector.
Asimismo, se destacaron avances en gestión socioambiental, con la evaluación de numerosos proyectos y licencias, así como en el programa de Gas Natural Vehicular, que logró la conversión de 14.871 vehículos, principalmente del transporte público.
En conjunto, la gestión 2025 refleja un sector en transición, donde las medidas adoptadas en los últimos dos meses del año buscan sentar las bases para una mayor apertura del mercado, atracción de inversiones y sostenibilidad energética en el mediano y largo plazo.