Blanco: presidente Paz da un giro energético y deja atrás gastos insulsos como un satélite o avión

GOBCOM, sábado 29 de agosto de 2026.- Tras años de malgastar los recursos en satélites, aviones y museos improductivos, el Gobierno de Rodrigo Paz Pereira cambia el rumbo energético del país. El ministro de Hidrocarburos y Energías, Marcelo Blanco, confirmó el desarrollo de una nueva ley sectorial diseñada para reponer reservas estratégicas mediante alianzas público-privadas transparentes y reglas claras.

“Durante 20 años que nos gastamos en cosas insulsas y en vez de buscar gas, en vez de buscar hidrocarburos, nos gastamos a tirar la plata en aviones, en satélites, museos y en otras cosas. Lo digo porque el Estado no puede seguir anunciando producción que todavía no se midió, como lo hizo el anterior gobierno. Este Gobierno va a informar resultados cuando existan estos resultados”, afirmó Blanco.

Exploración y explotación
La administración del presidente Paz Pereira reactivó oficialmente las operaciones de exploración y explotación de hidrocarburos con el inicio de la perforación del pozo Junín-9D en el municipio de Santa Rosa del Sara, en Santa Cruz.

Esta medida responde de manera directa a la crisis energética que atraviesa el país, una situación de la cual el mandatario ha responsabilizado públicamente a las dos últimas décadas de gestiones gubernamentales del Movimiento Al Socialismo (MAS). Paz Pereira calificó la política hidrocarburífera previa como un “engaño” y afirmó que las administraciones anteriores “no exploraron por flojos”, dejando al país en un declive crítico de reservas que forzó la masiva importación de combustibles.

Durante el gobierno de Evo Morales se invirtieron aproximadamente 374,7 millones de dólares en la adquisición del satélite Túpac Katari, el avión presidencial (Dassault Falcon 900EX Easy) y la Casa Grande del Pueblo, los cuales han sido catalogados frecuentemente como “gastos innecesarios” o excesivos por sectores de la oposición y críticos.

“El mandato que nos ha dado el presidente Paz Pereira es nítido: recuperar la producción nacional, reponer reservas, ejecutar con transparencia y abrir un marco que vuelva a ser posible la inversión pública y privada bajo reglas claras de juego”, manifestó Blanco.

El panorama energético de Bolivia experimentó un cambio radical, consolidando su transición de una potencia exportadora regional a un transportador estratégico del gas argentino (proveniente de Vaca Muerta) hacia el mercado de Brasil. Este giro histórico refleja el impacto de años de declive en la exploración y producción interna, la pérdida de mercados clave y una profunda crisis de divisas, luego de 20 años de gobiernos progresistas.

“El país no va a reconstruir su matriz energética solo con megaproyectos que tardan una década. También la reconstruye con decisiones precisas en campos que ya conoce, reutilizando infraestructura, reduciendo impacto ambiental y midiendo cada dólar. Y sobre todo trabajando con transparencia Junín-9D representa esa línea. Aprovechar lo que ya está, perforado con criterio y no abrir heridas nuevas en el territorio”, subrayó.

En casi 19 años, el país generó ingresos brutos estimados en aproximadamente 60.000 millones de dólares por concepto de exportaciones de hidrocarburos, mientras que la renta petrolera neta (regalías, Impuesto Directo a los Hidrocarburos e impuestos administrados por el Estado) acumuló entre $us 38.000 y 50.000 millones, impulsada por los altos precios internacionales y la reforma de contratos tras la nacionalización de 2006.