UCOM MHE 10-12-2025.- El ministro de Hidrocarburos y Energías, Mauricio Medinaceli, afirmó que la estructura de gobernanza energética del país —integrada por el Estado, la empresa privada, la empresa pública y el componente social— atraviesa un “desequilibrio” que ha limitado la capacidad operativa del sector.
En el caso del sector de hidrocarburos, la autoridad señaló que el peso excesivo de una YPFB sobredimensionada evidencia la necesidad de recomponer ese balance, no para desplazar el rol estatal, sino para permitir una mayor participación del sector privado.
Medinaceli describió además un “desorden” generalizado en el sector energético, caracterizado por la ausencia de planificación, la falta de un plan indicativo y el deterioro de la matriz institucional. Atribuyó esta situación a dos décadas de una política orientada únicamente a la “cosecha”, sin la siembra necesaria en exploración y explotación de hidrocarburos. “Incluso el agricultor sabe que no se puede cosechar sin sembrar. Aquí se descuidó la siembra y ahora sufrimos la falta de previsión”, afirmó.
Este Gobierno no “está aquí para hacer reformas superficiales ni improvisadas. Esta es una reforma responsable, que busca soluciones estructurales a largo plazo, con etapas claras que aseguren la viabilidad del cambio”. A lo largo de los próximos años, “vamos a transformar la matriz energética, la exportación e importación de recursos, y la forma en que Bolivia interactúa con el mundo”, manifestó el Ministro.
En ese contexto, la autoridad planteó también una modernización del sistema de estaciones de servicio, con estándares internacionales de atención y servicios complementarios. Explicó que se busca atraer a grandes marcas mediante licitaciones transparentes, criterios claros de adjudicación y contratos de cinco años que permitan recuperar inversiones. Este modelo funcionaría con un sistema de bloques regionales, donde empresas privadas podrían abastecer zonas completas bajo reglas de libre mercado. “YPFB no sale de la ecuación. Puede operar uno o dos bloques”, dijo.
Asimismo, anunció que la estatal petrolera importará petróleo crudo para reactivar refinerías que hoy operan al 30%, con la meta de elevarlas al 90% para impulsar el PIB industrial y generar empleo. Anticipó que se propondrá un programa que incentive inversión y exploración mediante una tipología contractual compatible con la Constitución, además de alianzas público-privadas con YPFB.
Medinaceli explicó que estas decisiones responden a la situación financiera de YPFB, que actualmente “no tiene capacidad ni siquiera para emitir una carta de crédito” para garantizar el abastecimiento de combustibles. Por ello, afirmó, la participación privada en la provisión de diésel y gasolina es indispensable.
No se trata de desaparecer a la empresa estatal, sino de permitir que el sector privado también opere”, sostuvo. Añadió que este enfoque busca evitar extremos: “Ni privatismo total ni estatismo absoluto. Lo entienden Brasil, Colombia, África, China, Canadá: Petrobras no desapareció, Ecopetrol de Colombia tampoco”.