Las inversiones en proyectos de litio con tecnología EDL corren por cuenta y riesgo de las empresas

UCOM MHE 06-05-2024.- En el modelo de negocio boliviano, la instalación de las plantas industriales de producción de carbonato de litio con tecnología de Extracción Directa de Litio (EDL) se realizará con inversión extranjera directa, utilizando recursos de las empresas que suscriban contratos con Yacimientos de Litio Bolivianos (YLB).

El ministro de Hidrocarburos y Energías, Franklin Molina, enfatizó que “las inversiones asociadas correrán por cuenta y riesgo de las empresas internacionales involucradas en la ejecución de los proyectos”. Esta aclaración es importante porque el Estado no asumirá ningún costo inicial, añadió la autoridad.

Posteriormente, explicó la autoridad, una vez completada la fase de construcción y desarrollo de ingeniería, todos los activos y conocimientos adquiridos serán transferidos a favor de la estatal YLB. Este enfoque no solo minimiza el riesgo financiero para el Estado, sino que también garantiza que YLB se beneficie de las inversiones realizadas y del conocimiento técnico adquirido durante el proceso de implementación de los proyectos.

Por ejemplo, los $us 10 millones que ya fueron invertidos por las compañías en estudios geológicos y otros relacionados con la implementación de la tecnología EDL no proviene de YLB, sino que corre por cuenta y riesgo de las empresas extranjeras, según lo establecido en el convenio, lo que marca una diferencia significativa respecto al modelo anterior, expresó la autoridad.

En el esquema anterior, que apostó al sistema de evaporación, YLB se encargaba de desarrollar cada uno de los proyectos por sí misma: desde el desarrollo de las piscinas hasta la construcción de plantas piloto de carbonato de litio y cloruro de potasio, así como otros estudios e infraestructuras, aseveró Molina.

En contraste, ratificó en el nuevo enfoque, que se refiere al modelo soberano de inversiones con la aplicación de la tecnología EDL, la inversión se mantiene en el país una vez que se haya recuperado toda la inversión gracias a los beneficios que se obtengan por la producción de carbonato de litio.